Paco, Ana y Ana -su hija- regentan la Pastelería Bernardos, un negocio familiar creado por el abuelo -pastelero de Hoyo- que aprendió de forma autodidacta los secretos de la pastelería. Sus pastas, tartas, tejas y bombonería tienen fama incluso fuera de Hoyo. Todo lo que ofrecen está elaborado artesanalmente y con ingredientes de calidad, sin aditivos ni conservantes.  La cercanía y el sabor auténtico son las marcas de la casa: ya se nos hace la boca agua

 Ana, ¿desde cuándo llevas trabajando en la pastelería?

Casi dos años, aunque llevo colaborando desde los 18, ayudando los fines de semana.

¿Estudiaste pastelería?

He estudiado periodismo y empecé a trabajar como periodista, pero en general, las condiciones laborales, los salarios, etc. no me convencían. Nunca he dejado de ayudar a mis padres desde los 18 años. Un verano, teníamos a una persona ayudándonos. Se fue y yo decidí quedarme.

¿Cuál es tu labor ahora en la pastelería?

Ayudo a mi padre en todas las elaboraciones y a mi madre en la tienda.

¿Qué es lo que más funciona?

Durante todo el año lo que más son las pastas aunque funciona todo en general: las tartas, las tejas,… De hecho tenemos clientes que se las llevan a Cádiz, Barcelona e incluso Alemania. Luego, hay épocas puntuales con productos de temporada que siempre despuntan como las pizzas y los helados en verano, los buñuelos o ahora en Navidad los roscones.

¿Por qué crees que gustan tanto?

 

En todas las pastelerías de Madrid hay pastas de té pero la gente nos dice que no han comido pastas como estas. No es que a una persona le guste, es que nos dicen: No compramos como estas en ningún sitio. La diferenciación está en la receta y en que utilizamos ingredientes de primera calidad.

Paco, ¿montar la pastelería fue idea tuya?

El origen del negocio es de mi padre. Él un verano que su padre -el panadero del pueblo- trajo a un pastelero de Madrid, fue fijándose en lo que hacía y aprendiendo. En aquella época, no se enseñaban las profesiones. Pero mi padre fue sacando poquito a poco las recetas y finalmente montó la pastelería con mi madre, Julia.

Y yo empecé con mi padre. Con 21 años, estuve en la Escuela de Pastelería de Madrid e iba a ayudar a una pastelería todas las tardes. Al año de casarme, asistí a un curso de la Escuela de Pastelería de Madrid con Paco Torreblanca. Es el mejor pastelero de España y del mundo; tiene muchos premios. Me gustó muchísimo su demostración y decidí hablar con él; nos llevó a su pastelería en Elda, me enseñó y me ha servido muchísimo.

¿Qué has aprendido de él?

Sobre todo técnicas; él hace unas tartas muy buenas que me encantaron, pero yo incorporo mis cambios. Aprendí con él a hacer la tarta de té por ejemplo. Pero termino la receta según yo veo, cambio coberturas; a mí me gusta dar mi propio toque.

¿Qué productos vendéis?  

  • Pastas
  • Tejas
  • Rosquillas
  • Bollería
  • Pasteles
  • Tartas
  • Bobomnes artesanos
  • Chocolates
  • Y productos de temporada como: buñuelos, torrijas, helados, roscones, polvorones, …

¿Qué podemos pediros por encargo?

Todo, luego hay productos especiales y tamaños especiales; la milhojas, la tarta de fruta, las tartas de letras y números, tartas para bodas o con decoraciones especiales: nos adaptamos a todas las necesidades de nuestros clientes.

¿Cómo se os ocurrió realizar helados como en Italia?

Como consecuencia de la crisis, los números no nos salían. Fuimos a la Feria de Pastelería Madrid, Intersicop y se nos ocurrió probar. Tienen mucho éxito, estamos muy contentos.

¿Sois una pastelería 100% artesana?

y por esto nos han dado el Sello de Calidad Artesana: una iniciativa que ha tenido ASEMPAS, asociación de pastelerías de Madrid junto con la Comunidad de Madrid. Han querido poner a la pastelería artesana, en el lugar que se merece. La pastelería es un sector que está invadido por la industria y en muchos casos, es muy difícil distinguir que no es artesano de lo que sí lo es. Por eso, la Asociación junto con la Comunidad de Madrid ha pretendido galardonar a la pastelería artesana madrileña. Es una evaluación súper estricta a nivel sanitario, a nivel de calidad de los productos y a nivel artesanal. Tienes que elaborar más de un 90% del producto que vendes. Solo en la Comunidad de Madrid, hay 3.000 pastelerías, más de 150 pertenecen a ASEMPAS, y solo nos han dado el sello a 21 pastelerías.

¿Estás en la asociación desde que se fundó? ¿Pensáis que es importante asociarse?

Mi padre es socio fundador. Es importante asociarnos por sectores: la unión hace la fuerza. Tenemos un potencial importante. Se organizan cursos, eventos. La asociación y todas estas actividades que propone te da ideas, apoyo

¿Ha sido mucho trabajo conseguir el sello de calidad?

, ha sido mucho trabajo, mucho papeleo y es el fruto de muchos años de trabajo. En nuestro sector, no puedes competir en precio ni en durabilidad. Puedes competir con calidad, sabor, originalidad…

¿Cuál sería vuestra especialidad?

Por lo que más se nos conoce es por las pastas, las tejas, las bambas y la tarta de té. Pero me gusta tener siempre cosas diferentes. Hay clientes fieles a unos productos pero, también los tenemos que les encanta probar cosas nuevas.

¿Es difícil trabajar en familia?

Paco: Yo siempre escucho a mi hija sus consejos o aportaciones sobre cosas nuevas, sus ideas sobre nuevos productos. En otros casos, es ella la que nos escucha a su madre y a mí. Llevamos muchos años en la profesión y controlamos el trabajo. En cuanto a las elaboraciones soy yo quien sabe cómo llevarlas a cabo y procuro enseñarle todo.

¿Innováis?

Siempre. Nos encanta nuestro trabajo y disfrutamos mucho probando e inventando cosas nuevas, nuevos sabores. Para las jornadas visigodas, creamos los “ataulfos”. Es el nombre de un rey visigodo. Hicimos un hojaldre con una pasta de castañas y bellotas coronado con frutos del bosque, castaña y miel en el marco del proyecto del Ayuntamiento Noviembre visigodo”.

¿Cómo cocinaban en la cultura visigoda?

Hacían una cocina diferente. Para nosotros ha sido todo un reto ya que no usaban azúcar. Hemos endulzado con miel y frutas.

¿Qué objetivos tenéis para 2019?

Nuestro año empieza en octubre porque nos vamos de vacaciones en septiembre. Entonces, buscamos cosas nuevas que hacer, que incorporar. Este año hemos tenido bastantes novedades en la pastelería:

  • Empanadas de carne, atún o de espinacas, queso de cabra y nueces.
  • El chocolate al corte, con el que te llevas la cantidad que quieras de uno o un trocito de cada para probarlos todos.
  • Los bombones: pasamos de tener 9 a 25 variedades. El bombón de azahar, las trufas, el de pistacho o el de maracuyá. Es divertido ver cómo la gente más clásica elige bombones más tradicionales y otros arriesgan y prueban otras variedades.

¿Cuál es vuestra mayor satisfacción?

Que la gente se vaya contenta. Casi siempre acompañamos momentos bonitos. Se regala mucha pastelería por ejemplo. O somos la guinda de alguna reunión familiar. Y cuando viene esa persona a decirte que la tarta que se llevó fue todo un éxito, nos hace muy felices. Tenemos el privilegio de dedicarnos a endulzar la vida de la gente. Somos el capricho y el placer.

¿Consumís en Hoyo? ¿Nos recomendáis algún comercio o establecimiento?

Consumimos aquí el máximo posible. Recomendamos Espaten y El Vagón de Beni, dependiendo del presupuesto que tengas, en ambos es un gusto comer y el trato que dan. Pero, en general hay muy buenos comercios en Hoyo.

¿Qué es lo que más os gusta de Hoyo?

La gente, sin duda alguna. Todo el que viene a vivir aquí nos cuenta que se siente muy arropado y acogido. Además tenemos mucho campo, naturaleza viva que te da salud y calidad de vida.

¿Qué proponéis de cara a Navidad?

De cara a la Navidad, además de todas las novedades que hemos ido incorporando, tenemos los polvorones que hacemos nosotros, ampliamos nuestra variedad de tartas y troncos y, por supuesto, los roscones. Que además se pueden pedir al gusto. Tenemos tres tamaños y con el relleno que quieras (nata, trufa, crema,…) e incluso los hemos llegado a hacer por mitades, para dar gusto a toda la familia.

Para encargos: 91.856.63.32

pasteleríabernardos@gmail.com

Instagram: pastelería Bernardos.