Cerca de 100 personas asistieron recientemente en Madrid al XVII Encuentro de Emprendedoras y Empresarias, organizado por la Fundación Mujeres. El evento presentaba a decenas de empresas sociales, dirigidas por mujeres, que habían colocado los valores en los que ellas creen como el centro de sus negocios.

Los valores principales que defendían la mayor parte de los negocios participantes eran la protección del medio ambiente y la sostenibilidad social. De hecho, muchas de estas empresas sociales tenían que ver con la moda, segundo sector más contaminante en el mundo. Huían del modelo de Zara, de la moda barata y de poca calidad hecha por niñas y mujeres mal remuneradas y en condiciones de esclavitud en Asia.

Una a una, las emprendedoras y empresarias, nombraban los ODS – los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU— y sabían exactamente a cuál de estos objetivos tenía que dedicarse cada uno de sus negocios. En un artículo reciente, escribimos sobre un proyecto para las autónomas-os y pequeñas empresas que quieran profundizar en términos de los ODS.

La innovación también estaba en el centro de estos negocios: descubrimos empresarias lanzando bolsos hechos por PiñaTex, un cuero vegetal hecho de fibra de piña; una cooperativa que gestiona los residuos de particulares, hoteles y restaurantes; una empresa ecológica que crea camisetas deportivas y casual; una marca de productos ecológicos locales a granel; una  empresa de purificación del agua, etc…

A la vista de este escaparate de empresas con fines sociales, destacan dos ventajas esenciales:

  • El marketing viene dado por estos valores que mueven a la persona que inicia el negocio. No hace falta inventar nada, la empresa social ofrece los valores que la sustentan como reclamo inherente. Son estos valores lo que van a atraer una clientela afín a la causa.
  • Una empresa social se aleja de la guerra de los precios y, de por sí, se enfoca hacia la sostenibilidad financiera. ¿De verdad es posible que el comercio local sea más barato que los centros comerciales o Amazon? Una marca que pone los valores en el centro de la empresa puede justificar un precio más alto.

Por otra parte, también existen dificultades para la empresa social:

  • Tiene que demostrar que la calidad de su servicio o producto es igual o superior a una empresa convencional. Todas las dirigentes de empresas sociales comentaban acerca de la importancia de la orientación a la calidad.
  • Ya que el dinero no es el fin en estas empresas, las decisiones son más complicadas de tomar ya que requieren de un equilibrio entre los valores y las finanzas.

Si eres autónoma-o, o tienes una empresa pequeña no olvides que tus valores personales pueden ser un reclamo para tu negocio. Si de verdad te implicas con ellos, generarás una coherencia y una motivación interna infinitas.