¿ Emprender para conciliar? 11 ingredientes “real-mágicos” para alcanzar tus metas

La temática de la conciliación está cobrando protagonismo en la agenda social y política de nuestro país. La mitad de las personas que emprenden son en realidad mujeres, porque en muchas ocasiones el mercado laboral no representa un ideal a alcanzar para ellas, y se plantean el emprendimiento como una alternativa posible para poder conciliar. Te ofrecemos 11 ingredientes que puedes incorporar a tu vida personal y profesional, con el fin de lograr dos objetivos: emprender y ser madre.

Emprender es de por sí arriesgado y difícil. Tampoco es la panacea. Detrás de muchos emprendimientos se esconden situaciones laborales difíciles. Además, emprender conlleva llevar a cabo muchas tareas diferentes (producir, vender, gestionar tu blog y  redes sociales, pagar tus impuestos, etc.) … pero si le añadimos la coletilla de “para conciliar”, el tema se complica bastante.

El barómetro del CIS de marzo de 2014 refleja que al 45% de las-os españolas-es le resulta difícil realizar sus tareas familiares y un 37% dispone de menos de tres horas libres al día. En Dinamarca, la diferencia de horas dedicadas a sus hijos entre madres y padres es de tres horas semanales. En España esa diferencia asciende a 18 horas semanales. Si emprender es empezar a vivir en un cambio continuo, ser madre también lo es”… Así que emprender para conciliar puede parecer en un principio una utopía y un cambio continuo al que enfrentarse. Aun así algunas lo consiguen… ¿por qué no lo vas a conseguir tú?

Entonces… ¿emprender no es cosa de hombres?

A pesar de que los datos oficiales reflejan que el emprendimiento es más masculino, la realidad es que suelen acudir mayoritariamente mujeres a los foros dedicados a arrancar un negocio. En efecto, de las personas que potencialmente quieren emprender, el 49.8% son mujeres (1). Es decir, la idea de emprender no entiende de sexo, como estamos comprobando en prácticamente todas las formaciones que organizamos desde el Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares.

Si quieres emprender para poder conciliar tu vida laboral con tu vida personal, es decir atendiendo ambos aspectos de tu vida, te dejamos algunas pistas que hemos encontrado, esperando que te ayuden:

  • La primera clave que te damos es a nivel general: indaga bien en las razones por las que quieres emprender:

Una cosa es emprender para poder conciliar, y otra muy distinta es que no te guste tu trabajo, y en cuanto empiezas a tener criaturas y horarios que dificultan que estés con ellas, se hace de repente muy cuesta arriba trabajar en algo que no te gusta y que además no facilita que concilies tu vida laboral con tu vida familiar. ¿Este es el momento para emprender? ¿Prefieres cambiar de trabajo?

Otra clave es que te encante lo que haces. Si vas a emprender, procura que tenga que ver con lo que te mueve, lo que te apasiona.

Más ingredientes “mágicos” para emprender y conciliar

  • Comparte tu proyecto para generar implicación alrededor del mismo:

¿Con quién concilias? ¿Con el padre o la madre de la criatura? Conciliar corresponde tanto a hombres como a mujeres. ¿Con las-os abuelas-os? ¿Con la guardería? Conciliar resulta bastante difícil si lo haces sola-o y si quieres emprender, vas a necesitar dedicarle tiempo a tu proyecto. Así que todas las personas que conforman tu familia, tanto el padre como la madre en el caso de una familia nuclear, tendrán que esforzarse para que ambos puedan dar cobertura a sus intereses. (2)

  • Un horario para cada cosa que te hace feliz:

El orden en el que haces las cosas importa mucho: si primero quieres emprender y luego ser madre o padre, lo bueno es que afrontas un solo cambio al mismo tiempo. Pero hacerlo al revés, emprender siendo madre o padre, conlleva un cambio muy fuerte.

De hecho, es de Perogrullo saber que llegar a las 10h a trabajar, pero salir a las 20h de la oficina cunde más que llegar a las 8h, pero salir a las tres. Así que organízate con los tuyos para que cada una/o pueda implicarse en diferentes turnos.

Intenta ser consciente del tiempo que vas a necesitar para emprender y poder preverlo en casa. Nada mejor que avisar de tu indisponibilidad con antelación, ya que sobre la marcha es bastante más difícil negociar ayuda cuando ambos-as progenitores-as quieren tener sus actividades.

Intenta cumplir con un horario. Lo ideal es que en este horario se encuentren todos los elementos indispensables de tu vida: trabajar, disfrutar de tus hijas-os, hacer deporte, quedar con las-os amigas-os o cualquier otro ingrediente que te haga feliz.

  • Desaprende ciertos roles:

Estate atenta-o a lo que te dejas atrás: ¿Tu vida personal? ¿Tu tiempo de ocio? Organiza tu tiempo incluyendo todos los ingredientes que te hacen feliz… si no lo haces, siempre te faltara algo.

Fuera la culpa: ¿Cuándo estás con tus hijas-os te sientes culpable de no estar trabajando? ¿Cuándo estás trabajando, te sientes culpable de no estar con tus hijas-os? La culpa no sirve para nada. Es sólo un tóxico. Disfruta en cada momento de lo que has elegido hacer.

De hecho, es al revés, confía en tu criterio, en tus elecciones: ¿No quieres reincorporarte ahora? Genial ¿Quieres hacerlo a las 16 semanas? Genial también. Tú eres la que sabe lo que necesitas y lo que necesita tu hija-o.

  • Fuera la multitarea:

    1. Hacer varias cosas a la vez es muy estresante y no te permite, por regla general, producir calidad. Superas baches, no creas calidad. Desde nuestra experiencia, los negocios que se mantienen en el tiempo son los que aportan un servicio de calidad. Si estás siempre haciendo malabares, es difícil que tu negocio sea de calidad. Las superwomen solo existen en los cómics.
    2. Trabajar en casa tiene dos partes: estar trabajando y estar en casa. Precisamente, para poder conciliar tu vida personal con la profesional, de repente te ves poniendo una lavadora mientras atiendes una llamada. Es un gran error. Estar continuamente en modo multitarea agota a cualquiera, y las continuas interrupciones (de las interpelaciones de las-os demás o tus propias interrupciones, por ejemplo: revisando tu Facebook continuamente) dan una sensación de no llegar a nada.
  • Siempre que puedas, exceptuando el periodo de lanzamiento de tu producto o servicio, pon un precio que te permita vivir dignamente. Aumenta tus márgenes para poder vivir con menos prisas o según tus objetivos.

En la elaboración de este artículo han colaborado tres profesionales diferentes: una madre, una periodista y una pedagoga.

Fuentes: