Emprendedoras

Las cifras actuales son contundentes: de todas las personas que emprenden hoy en día en España, la mayoría somos mujeres. Además, a lo largo de la historia, las mujeres siempre hemos emprendido. Lo cierto es que lo hemos hecho de una manera diferente y con objetivos particulares: emprendemos para conciliar, emprendemos por algo que se nos ha ocurrido, emprendemos como un reto…

En este artículo os proponemos escuchar el testimonio de varias emprendedoras, unas que conocemos y son vecinas de Hoyo y otras que no. Esperamos que sus diferentes perspectivas puedan ser una referencia para otras mujeres «picadas» por el emprendimiento.

Emprender entre varias

No es casualidad que las mujeres emprendamos en grupo. Este es el caso, por ejemplo, de varias profesionales de la asociación de artesanía de Hoyo de Manzanares que han unido sus fuerzas. Su presidenta, Marta Blázquez, nos habla en un vídeo de sus comienzos vertiginosos a la hora de emprender. Ella aporta su visión: la de emprender con el respaldo de una asociación. El hecho de crear sinergias permite que los proyectos se puedan dinamizar en conjunto.

Te alentamos a tomarte el tiempo de escucharla.

¿Habías pensado en unirte para emprender?

Emprender después de los 50

Otra emprendedora, Concha Mayoral, nos habla de un caso que, a priori, puede parecer una excepción: emprender pasados los 50 años. En su entrevista habla de varias claves y sobre todo de varias preguntas que las emprendedoras debemos hacernos:

¿Qué voy a aportar yo? ¿Porque la clientela me va a comprar a mí y por qué de repente va a dejar de comprar a la competencia?

A parte de esto, Concha sabe cómo valorar a las profesionales de más de 50 años. Sabe exactamente lo que aportan: su agenda de contactos. Por lo tanto, su capacidad de gestionar la agenda de contactos va a ser determinante a la hora de emprender. No te pierdas el resto de su entrevista…

Emprender porque has detectado un mercado por tu propia experiencia

María José Hurtado Hernández ha creado una aplicación que ayuda a las familias en que uno de sus miembros se haya visto afectado por ictus. Su idea de negocio nació de su propia experiencia personal, al vivirlo en su propia familia. Fortalecida por su experiencia, empezó a plantearse cómo ayudar a los demás.

Aquí, la fuerza de su proyecto reside en que ella conoce la situación de su público objetivo. Quizás la dificultad consista en no confundir su experiencia con la de toda su clientela. Y, no por casualidad, ella también se ha apoyado en asociaciones y networkings para darse a conocer… Puedes ver su trayectoria en este vídeo:

Gracias a Désirée García, de Womenalia, por su aportación.