Has tenido una idea de negocio y has buscado ayuda para hacer tu plan de empresa. Incluso has logrado lo más complicado: financiación. Lo de encontrar un local parecía tarea difícil, pero has conseguido negociar el alquiler con la propietaria o el propietario. No ha sido sencillo, pero poco a poco has ido superando obstáculos y avanzando en el camino del emprendimiento.

Por fin inauguras tu tienda y las personas de tu barrio se interesan, te visitan, curiosean… pero no vuelven. ¿Qué ha pasado? ¿Qué puedes hacer? Te ofrecemos unos consejos:

Aprende de tu público objetivo

  • Lo ideal es que vayas conociendo a tu clientela real. Muchas veces, cuando elaboramos un proyecto emprendedor, pensamos que nuestro público objetivo es uno y en realidad, es otro. Así que cuando abres tu tienda, lo más importante es hablar con tu clientela e ir analizando y tomando nota de:
    • ¿Son hombres o mujeres?
    • ¿De qué edad? ¿veinteañeras-os, mayores de cincuenta?
    • ¿Qué tipo de trabajo hacen? ¿Sentadas-os en el ordenador?
    • ¿A dónde van de vacaciones?
    • ¿Qué comen (comida rápida, ecológica, suelen ir de restaurantes)?
    • ¿Cuántas-os hijas-os tienen? ¿Tienen hijas-os?
  • Ahora que sabes cómo son, te recomendamos que pienses:¿Cómo se sienten? ¿Qué escuchan? ¿Qué dificultades tienen para comprar tu servicio o producto? Estas dificultades, ¿influyen en la manera de proponer mi servicio o producto? ¿En qué puedes ayudarles? ¿Qué les puedo comunicar para que sientan este apoyo? Esta herramienta, se llama empathymap. Te damos un ejemplo. Imagina que vendes ordenadores en Hoyo de Manzanares. Si tu clientela no es del gremio y tiene más de cuarenta años, no suele saber cómo comprar y acertar en la compra. Por lo tanto, la mayoría, pospone un acto de compra y tiene como ordenador una antigüedad. Si te piden reparar una vez más el “ordenador –antigüedad”, tu comentas que ayudas a la compra para un nuevo, dando consejos para que tu clientela adquiera un ordenador que vaya a rentabilizar, con las marcas que recomiendas.

comunicar en tu tienda

  • Comunica

Dentro de la comunicación, puedes utilizar dos canales: la comunicación verbal y la no verbal (el cuerpo, las expresiones de la cara). El dato es el siguiente: el 60% del mensaje en tu tienda, pasa por tu comunicación no verbal. Si el mensaje verbal que das es uno y el corporal da otro, tu clientela lo va a descifrar.

Comunicación verbal: ¿qué digo?

  • El “Reason Why”, el porqué es interesante comprar

Ya no basta con decir “cómprame”. Hace poco, presenciamos una conversación en una tienda de Hoyo: “¿Alguna cosa más? Cómprame más, que tengo un mal día”. Respuesta de la clienta: “No puedo, que yo tengo un mal mes”. ¿Qué ha fallado? Pues decir el porqué: “Alguna cosa más, tengo en promoción este artículo, ideal para las cenas en verano”.

Fijaos en este discurso: “En cuanto a impresoras, recomiendo la marca X. Pero puedo comprar lo que me pidas, lo único que al ser tienda pequeña soy un poco más caro, por si quieres mirar en grandes superficies que tendrán ofertas. Eso sí, si me pides la impresora, te la traigo en tres días, no tendrás que desplazarte fuera de Hoyo y tendrás garantía conmigo”. ¿No da confianza una persona que nos dice que es más cara pero que justifica el precio con una atención personalizada?

  • Motiva la compra con preguntas tipo: “¿Lleno?”

Por lo visto, la gasolinera Shell empezó a mejorar sus resultados cuando se dio la orden a todas las personas que rellenaban los depósitos de los coches de preguntar a la clientela: “¿Lleno?” en vez de: “¿Cuánto quiere?”.

“¿Has visto esta nueva crema que acabo de traer para pieles atópicas?”

“Sabes que traigo de esta marca lo que quieras: ¿quieres ver el catálogo? Están los precios puestos”.

  • Da a conocer poco a poco tus servicios a tu nueva clientela

Cuando una persona entra a tu tienda y te pide algo, no te olvides de proponerle otros servicios o productos para una próxima vez: “Si te ha gustado esta crema, puedes probar el maquillaje de esta misma marca que sale bastante bien a nivel calidad-precio”.

Comunicación no verbal para comunicar en tu tienda

Transmite predisposición y confianza a través de una comunicación verbal y no verbal coherente. En ningún caso queremos decir que te pongas a ensayar cosas raras. Simplemente, toma consciencia de los gestos, el lenguaje corporal, la postura (abierta o cerrada), la expresión facial, el contacto visual, etc. La gente compra cuando se siente en confianza. No siempre queremos comprar en Internet lo más barato y ahorrar tres eurillos.

Los gestos, es decir el movimiento expresivo de la cara, se manifiestan más con el movimiento de las cejas. Si estás preguntando, puedes fruncir las cejas o separarlas si quieres expresar sorpresa.

Si no hay clientela, mantente ocupada u ocupado; controla lo que interpreta una persona que pasa delante de tu escaparate.

Carteles, escaparate

Y luego, si tienes muy claro cuáles son los mensajes que te funcionan, ¿por qué no colgarlos?

Puedes crear tus propios carteles con Canva, una herramienta para diseñar on-line y gratuita.

Internet

Comunica con el emailing. Cuida el horario, el momento en el que mandas el correo, así como el asunto del email, determinante para que las personas que lo reciben, lo abran.En Hoyo de Manzanares, no hay ninguna empresa que haga mejor emailing que el Café de la Higuera. No hacen marketing, sino que escriben unas frases divertidas sobre el próximo concierto, una vez a la semana. Y algo fundamental: nunca hagas spam. Hemos escrito un artículo sobre algunas herramientas de emailing,gratuitas.

Esperamos que con todos estos consejos aumentes tus ventas. De todas formas, el 17 de octubre, en el Parque Alcántara tendrá lugar un curso para aprender a vender más. ¿Te apuntas?