Para trabajar en hostelería, hace falta mucha paciencia, mucho trabajo, tener empatía con la clientela y saber escuchar sus necesidades. Dalia, propietaria del bar-panadería José Bernardos, nos explica cómo se atrevió a lanzar su propio negocio, hasta alcanzar sus metas.

¿Cómo aterrizaste trabajando en Hoyo en un bar?

Empecé a trabajar en hostelería nada más llegar de mi país. Al principio, lo compaginaba cuidando de una niña. En mí país, Bolivia, llevaba una pollería para tomar en el mismo local, como en un restaurante. Un mes antes de venir a España, dejé aquello. Mi hermana Cristina -que trabaja conmigo- lo había hecho un año antes, en el 2006.

¿Qué te animó cruzar el charco?

Vine con mis dos hijos. Yo he trabajado siempre, toda mi vida; y me decidí. Quería probar mi suerte y que mis hijos pudieran estudiar. Mi meta era trabajar, ahorrar y dar la posibilidad de estudiar a mis hijos para que hagan algo en la vida.

De Bolivia, directamente vine a Hoyo. Desde entonces no me he movido. Hasta el punto de que mi familia trabaja conmigo: mi hermana Cristina, mi hijo. Mientras mi hija de 17 años estudia.

¿Cómo evolucionaste en Hoyo?

Empecé a trabajar en El Cerrillo. En la temporada baja del 2012, mis jefes de entonces, Reyes y Juan Antonio, los dueños actuales de La Címbarra, me propusieron quedarme con el local. A ellos les funcionó seis meses. Tenía muchísimos miedos. Me decía a mí misma: “O voy al paro o cojo este local”. También decía: “¿Qué hago, Dios mío? ¿Me quedo?” Me animaba y después me asustaba. Y finalmente me arriesgué.

¿Cuándo viste que esto funcionaba?

Desde el primer momento empezó a arrancar de otra manera. No me costó mucho levantarlo. Cuando empecé sola introduje cambios: los desayunos, variedad de aperitivos, bollos, bebidas, etc.…. Bajé el precio del pan e introduje variedad de aperitivos.. Sencillamente, desarrollando lo que la gente me pedía.

¿Qué pide la gente?

Bar con variedad de desayunos

Me decían: “¿Porque no haces churrito, chocolate, más bollería?”… Entonces, iba buscando la manera de hacerlo. Me decían: “En tal sitio hacen esto”. Y yo decía: “Pues yo también lo hago”.

¿Cuál es tu objetivo?

Seguir trabajando y montar otro negocio de cocina rápida. De hecho, mi hijo ha estudiado cocina.

¿Qué tal Hoyo de Manzanares?

Siempre me ha gustado porque es un pueblo que se mueve a nivel comercial. Desde que empecé con la cafetería, he tenido movimiento. Yo me quedo aquí. Es un pueblo muy tranquilo. Vivo en Hoyo y me encanta porque no hay ese estrés que  se ve en Madrid, ese agobio.

¿Por qué funciona tu establecimiento?

Mi diferencia es la variedad con precios bajos en los desayunos: los churros, las porras, el café. La bollería que propongo de mi país, además de la española, se agota los fines de semana antes de la una. Es raro, pero la bollería típica de mi país se vende mejor que la de aquí.

¿Estás bien ubicada?

Si, al lado del banco, de la parada de autobús y en la avenida principal.

¿El trato es importante para fidelizar clientela?

Siempre hemos intentado ser amables. Y nos recomiendan por esto; porque somos majas, atendemos con mucho cariño. Nos quedamos con el nombre de las personas. Cuando alguien entra por la puerta, la saludamos con su nombre y esto es importante.

¿Vendes más en verano?

No. Al revés, la gente se va más a las terrazas y en invierno va a los sitios más calentitos, como el mío.

¿Cómo animarías a una persona que nunca ha venido a tu bar?

Buscas un bar con variedad de desayunos

Le hablaría de los tipos de desayuno y de precio:

  • Los desayunos con tostadas: 2.30€. Un café y dos tostadas con pan especial. Barritas blancas e integrales.
  • El desayuno con bollería está 2,50 €.
  • Un café y 3 porras: 2.30€
  • Un café y 5 churros: 2.30€
  • Y el chocolate está a 1,80€.
  • Empanadillas salteñas a 1€.

¿Cuál es la época en la que más vendes?

En Reyes, con los roscones y los chocolates. El día de la cabalgata, hay que hacer fila aquí. Yo hago el chocolate. Los días 5 y 6 de enero mi bar está lleno.

¿Cambiaste la decoración cuando empezaste?

No he cambiado casi nada, solo cambié las luces.

¿Quién viene a tu bar?

Los abuelos y abuelas y las mamás y papas después dejar  a sus hijas-os en el cole. Mi clientela no es joven. La mayoría son mayores, con familia.

¿Cómo podemos ayudar para que Hoyo tenga más prosperidad comercial?

El Ayuntamiento ya pone anuncios, organiza eventos ciclistas, de senderismo. Cuando hay mercadillos, la gente se mueve, sale, consume. Ésta es la manera de ayudarnos.

Para trabajar en hostelería: ¿qué hace falta?

Mucha paciencia, mucha energía porque te consume todo tu tiempo. Echas muchísimas horas, y por esto hay que tener mucho aguante. Llevo seis años con este negocio. Descanso ocho días al año, nada más. No cierro el mes que cierran otros bares. Intento mantener siempre los horarios, ser constante.

¿Y has conseguido tu objetivo?

Sí, mi hija está cursando bachillerato. Mi hijo ha estudiado gastronomía y cocina. Hace teatro y este verano ha participado en el musical con la academia Ahora Danza. Está ilusionado. Se entusiasma incluso más que con la cocina.

Cafetería Panadería José Bernardos

671.128.607

Calle Hurtada, 6. 28240. Hoyo de Manzanares (MADRID)

Horarios: de 7:00 horas hasta las 11:00/11:30 horas.

En invierno cerramos a las nueve de la noche.

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