Lola e Idir, técnicos de la asociación AD Los Molinos, nos cuentan la labor de asesoría que proporcionan a emprendedoras-es de nuestro municipio, gracias al convenio de colaboración existente entre el Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares y esta asociación.

¿Cuál es la labor de AD Los Molinos?

Es una asociación sin ánimo de lucro centrada en los colectivos más vulnerables. Buscamos la inserción socio laboral de estas personas a través del empleo, el autoempleo y la inserción social. Por ejemplo, fomentamos la integración de mujeres inmigrantes dentro de la sociedad española con cursos de castellano, visitas culturales, etc.

¿Cuánto tiempo lleváis interviniendo y cuántas personas formáis el equipo?

AD Los Molinos lleva 16 años en marcha y en este momento somos 17 técnicas-os.

¿Atendéis mucho a mujeres españolas?

Atendemos a más mujeres que a hombres.

¿En qué zona ofrecéis vuestros servicios?

Actualmente atendemos en toda la Comunidad de Madrid, principalmente en la zona centro y sierra oeste. Desde el año pasado estamos también en Murcia y Toledo. En realidad, somos una red.

En la sierra oeste atendemos en Collado Villalba, Hoyo de Manzanares, El Escorial. Tenemos un convenio de colaboración con cada ayuntamiento, adaptándonos a las necesidades de cada municipio. Básicamente, trabajamos los tres ejes mencionados: formaciones en empleo y autoempleo y asesoramiento individualizado tanto en empleo como en autoempleo.

¿Cuáles son los errores más frecuentes a la hora de emprender?

La gente suele arrancar sin tener una idea definida y sin hacer un estudio previo de la viabilidad económica y técnica del proyecto. En otros casos, el mayor obstáculo es el acceso a la financiación. El problema principal con el colectivo inmigrante es que no tiene los permisos necesarios para poner en marcha un negocio. Tienen permiso de trabajo pero no para emprender, es decir, tienen NIE o protección internacional pero no el derecho a emprender.

Otro error es que no emprenden por oportunidad sino por necesidad, tienen que generar ingresos, no tienen cabida en el mercado laboral y necesitan un asesoramiento. Suelen lanzarse sin estudio de mercado o plan de negocio. Es lo más complicado de asesorar.

¿Y las mujeres, tanto españolas como inmigrantes, qué dificultades añadidas encuentran?

Generalizando, la mujer a nivel informal es muy emprendedora pero los roles de género no ayudan, claro, con las circunstancias familiares de cada una. Es decir, las mujeres tienen un perfil muy emprendedor pero las cargas familiares les impiden poner en marcha su negocio. No están en igualdad de condiciones con los hombres.

Por otra parte la edad es un factor determinante, tanto para hombres como para mujeres, cuando son paradas-os de larga duración. Cuando llevan mucho tiemplo desempleada-o, pierden autoestima, están desanimadas-os y piensan que no es posible avanzar. El mercado laboral te echa. Si tienes hijos-as, si estás separada-o, con falta de ingresos o con gastos añadidos… todos son factores que influyen negativamente.

Otro factor determinante para emprender es si tienes o no apoyo familiar. Si no lo tienes, debes pensártelo mucho mientras que, si lo tienes, puedes arriesgarte.

Siempre se dice que hay innovar, ¿estáis de acuerdo?

En general, los colectivos vulnerables no tienen proyectos innovadores, no cuentan con los recursos para poder llevarlos a cabo. Arrancan con ideas más sencillas: comercio, hostelería u oficios. El origen es determinante, por la cultura de cada lugar. Las-os africanas-os no somos emprendendoras-es, sin embargo, las-os asiáticas-os son culturalmente más emprendedoras-es. No significa que los africanos no puedan emprender, significa que culturalmente cuesta más.

¿Hacéis un seguimiento personalizado a largo plazo?

apoyo para emprender

Siempre. Hay gente que lleva años con la asociación. Hace poco una persona volvió 10 años después de haber sido atendida por AD Los Molinos. Ofrecemos una gerencia asistida a lo largo del proyecto. Después de montar un negocio, hacemos un seguimiento telefónico mensual. También ayudamos a nuestras-os usuarias-os a solicitar subvenciones o la ampliación de la tarifa plana de la Comunidad de Madrid. Les recordamos los impuestos y trabajamos con ellas-os todo lo relacionado con marketing y publicidad.

¿Cómo medís el éxito de vuestra intervención?

Para nuestro equipo es muy importante que la persona avance en todo el proceso emprendedor y adquiera todas las capacidades. A medio plazo buscamos que el proyecto genere ingresos.

¿Qué capacidades necesita una persona que quiera emprender?

Las capacidades emprendedoras son múltiples:

  • Saber asumir los riesgos derivados de emprender.
  • Liderar un proyecto y no que les guíen otras personas.
  • Tener capacidades administrativas y conocimientos técnicos.
  • Ser buenos gestores.
  • Tener o desarrollar habilidades de comunicación, de organización, de relación o capacidades técnicas en un ámbito determinado.

Las personas pueden, al inicio del proceso emprendedor, no tener todas estas habilidades. Por esto en las formaciones se habla de las diferentes habilidades, del modelo de negocio, de finanzas, del marco legislativo, del certificado digital. También tenemos un módulo de dos horas de marketing y publicidad.

¿Qué consejos daríais a una persona que quiere emprender?

Lo primero es ver por qué quieres emprender, es decir, plantearte el por qué, bien por porque has identificado una oportunidad o porque necesitas generar ingresos. Tienes que analizar si emprender es la mejor opción. Luego hay que ver si la idea tiene cabida y, en ese caso, si la puedes desarrollar solo o con apoyos.

Finalmente, en Ad Los Molinos intentamos fomentar que cada usuaria-o busque información y no se lance sin conocimiento del mercado, de la administración y de las obligaciones que va a tener.

¿Qué acciones se pueden promover desde Ayuntamiento de Hoyo en este sentido?

Se están desarrollando, además de colaboraciones en formación, asesoramientos individualizados. Hay gente que está en situación de bloqueo y necesita asesoramiento. Parece correcto continuar en esa línea.

¿Cuál es el caso más difícil que has atendido?

Una mujer con tres hijos, en exclusión total, endeudada y sin el apoyo de sus padres. Quería iniciarlo bien, pero le hicimos ver que, si se endeudaba más para montar un negocio, podría ser peor. Finalmente se lanzó sin tener siquiera un local. Creo que nuestro asesoramiento se complica cuando las personas tienen depresión o problemas familiares. A veces no tenemos esta capacidad de atender y la primera orientación que damos es ver a un psicólogo.

¿El mejor caso?

Un hombre mayor que no encontraba trabajo, hizo un curso de reparador de móvil y montó su empresa. O una mujer que tenía una enfermedad grave por la cual se quedó tres años parada, le fue imposible volver a su trabajo, el mercado laboral la excluyó y montó su propio negocio.

Más recursos para emprender pinchado aquí.